
Y de repente,te convertiste en la mas grande mis aspiraciones. Y poquito a poco me fui olvidando de mí. Tanto que ya solo tenía ojos para ti. Y te pensaba todos los minutos libres del día. Demasiado. Hasta que se convirtió en obsesión. Me perseguías por las noches, girabas todas las esquinas por las que yo iba. Y me conocías los rincones,me contabas las pecas y me marcabas los lunares en un mapa del tesoro invisible,infinito. Sin cortes. Y me decías yo te conozco… y eres mía.Y yo empecé a tener miedo. Quizás no me gustaba tanto ser un hilo. Quizás necesitaba algo nuevo. Ya sabes que nunca me gustaron los quizás con S. Y empecé a correr,a correr a la desesperada, a buscar una salida que no existía… y me di cuenta que para siempre era mucho tiempo . . .



