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viernes, 24 de diciembre de 2010

. . .


Me jode la navidad.
Imaginarte (y no tenerte).
Quererte (y que no me quieras).
Me molesta tener que desear aquello (que nunca he querido).
Que me miren con asco y miedo. (Y que tú no me observes nunca).
Me disgusta pensar que todos los tonos del mundo sonarán
(Y tú no escucharás ninguno).
Y que una vez mas (un año mas)
El tiempo se ha llevado por delante todo lo que he construido.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Yo, puta.


Yo, puta. De las de saldo y esquina. Por vocación, porque no sé hacer otra cosa, por joder. Yo que sé. No lo elegí o lo hice a medias. Ni siquiera me acuerdo. Por aquél entonces era joven y dije ‘solo una temporadita’. Y aquí me tienes, perra vieja y sin saber hacer otra cosa. Porque eso sí, follar se me da de puta madre. Y mis orgasmos ganan el ojcar a la mejor actriz del jolibú ese tía.

Los clientes son todos muy simples.
Vienen, me cogen, me preguntan casi avergonzados que cuanto cuesta. Me poseen a medias, creen en mis gritos de satisfacción y se sienten mas machos por haberle dado lo suyo a una puta y contarlo a los colegas en el bar. Lo que no les cuentan es que la zorra llora después de cada polvo. Que se ducha obsesivamente intentando borrar los rastros de todos los hombres que la han querido mal. Que tiene la habitación llena de recortes de periódico de quien sabe que.

Así que nada, mi vida es una mierda y lo sé. A veces me gustaría irme a ninguna parte y no volver. Hoy ese sueño es realidad. Después de 56 pastillas moradas empezaré a soñar para siempre.

domingo, 13 de junio de 2010

Deseos de cosas imposibles (segunda parte)


Quiero que me quieras como se quiere a lo eterno. Ahogándome. Que me conviertas en religión y no me lo digas pero me lo demuestres creyendo en mi a ciegas. Que me desees tanto que las ganas se me queden cortas y no me digas nada pero me lo enseñes todo. Quiero que absoluto no signifique nada. Que todo sea cualquiera cosa y que cualquier cosa sea ninguna. Sin mas. Beber de tu sed y soñar de tus sueños sin dejar de tenernos ganas al amanecer. Que tus puntos cardinales sean pecados y los míos pecadores para encontrarse en medio de la nada. Quiero dibujarte con ceras, colorearte de acuarela y al teminar sumergirte en el mar de mis deseos y que no te borres. Yo quiero creer. Yo quiero querer. Contigo. Conmigo. Nosotros.

Volvamos a empezar. Pongamos el marcador a zero. Ahora sí. Abre los ojos, abre los ojos, abre los ojos (. . . ) .